17 mayo de 2018. Yo estaba muy ansiosa porque era la única que conocía a mis otros 4 compañeros de viaje, ellos no se conocían entre sí y eso me hizo imaginarme un montón de escenarios. Sabía que éramos muy distintos, pero a todos nos unía la obsesión por lo nuevo, el deseo de libertad y una sensibilidad aflorada por el otro.

Y no me equivoqué, porque desde el primer día las  conversaciones resultaron en poesía.

La Habana, Trinidad y Cienfuegos con mis amigos

En La Habana nos recibió un hombre maravilloso que encontramos en AirBnb. Era un hospedaje económico y cómodo en una casa antigua de la zona del Vedado, cerca de La Plaza de La Revolución. ÉL nos tenía una deliciosa comida que fue el abrebocas a lo que iba a ser un viaje increíble.

La casa tenía una terraza con vista a la ciudad, el clima estaba perfecto y entre salsa, son, rumba y ron, pasamos la noche dichosos por estar en ese increíble sitio con personas que hacen más bella la existencia.

DÍA 1: A EXPLORAR Y ¡A CONOCERNOS!

Cuando llegamos intentamos ir al mítico Museo de la Música, pero para entonces estaba en remodelación. Así que el primer día, recorrimos la ciudad, caminamos por el hermoso Cementerio de Colón; luego fuimos a ver al Ché y a Camilo Cienfuegos en La Plaza de La Revolución. Vimos El Monumento a José Martí, subimos al Mirador José Martí y allí vimos La Habana en todo su esplendor. Luego recorrimos El Centro Histórico, El Capitolio, La Plaza de Armas y terminamos en el increíble Museo de la Revolución, donde tuvieron lugar la memoria, la lucha, el quebranto y la promesa de libertad.

Cada paso era oro, teníamos al frente una ciudad detenida en el tiempo: los carros antiguos, la cálidez de los encuentros, el cultivo de las relaciones, el sentido de comunidad y la ausencia de internet y celulares, nos hicieron sentir en el corazón de los años 60.

Cuba: un lugar donde no hay reloj, pero donde abunda el tiempo.

Al terminar la tarde en el Museo de la Revolución, nos encontramos con un grupo de niños/as de 7 años con su dulce maestra, quienes nos recitaron poemas y cantos patrióticos, mientras les enseñábamos cánticos y poemas nuestros. Fue un encuentro muy conmovedor que esencialmente nos hizo recordar que somos hacedores de futuro y que a nuestros viajes también llevamos una maleta de aprendizajes que se lleva vacía y vuelve repleta.

SEGUNDO DÍA: ¡A DISFRUTAR DE LAS PLAYAS CON MENOS TURISTAS!

Al siguiente día, queríamos playa y nuestro anfitrión nos dio una gran recomendación, ir a Las Playas del Este que son igual de hermosas a Varadero, pero con menos turistas y más cerca de La Habana.

Nos sorprendió gratamente el control que tiene el modelo económico hasta para el alquiler de una carpa en la playa, todo es barato y nadie quiere tomar ventaja del turista. La tarde no pudo estar más encantadora, conocimos a unos jóvenes cubanos que con su alegría nos mostraron sus bailes, su música, sus sueños y ahí confirmamos que EL TESORO MÁS MARAVILLOSO DE CUBA ES SU GENTE.

DÍA TRES: ¡PASEO EN CARRO ANTIGUO!

Al tercer día, decidimos dar otro paseo por la ciudad y esta vez en carro antiguo. Recorrimos La Habana Vieja, El MalecónMiramar, que es un mirador increíble; luego La Quinta de los Molinos, que es un precioso parque natural y allí tomamos el mejor mojito de La Habana. Terminamos el día en La Fortaleza de San Carlos viendo el tradicional espectáculo del Cañonazo de las Nueve.

CUARTO Y QUINTO DÍA ¡TRINIDAD!

Al cuarto día viajamos a Trinidad, una ciudad en el centro de Cuba. Nuestro anfitrión nos ayudó a encontrar transporte que nos costó 80.000 pesos Colombianos por persona y se demoró 4 horas hasta Trinidad. Llegamos a otro maravilloso hospedaje que conseguimos también con AirBnb y fuimos a recorrer las calles antiguas del Centro Histórico y La Plaza Mayor de la coqueta Trinidad. Aquí, nos sorprendieron artistas espléndidos que tocaban música en vivo en cada uno de los restaurantes y bares. Entre asombro y admiración escuchábamos la valerosa historia de vida de una bella mulata que combinaba sus relatos con el son.

Al otro día, descubrimos las mágicas playas de Trinidad. Hay que tomar un transporte que consigues fácilmente en la centro de Trinidad (o también puedes alquilar bicicletas) y luego de 20 minutos de recorrido en carro llegas a Playa Ancón y te deleitas con las playas más tranquilas y limpias del mundo.

Esa misma noche, luego de caminar por las calles del pueblo y que se nos uniera Sebastián, un amigable sociólogo bogotano…

ENCONTRAMOS EL MAYOR TESORO DE TRINIDAD.

Estábamos sentados en la calle y pasó frente a nosotros El Poeta Carretillero, un hombre trigueño, de cabello blanco, delgado y con aproximadamente 70 años.

En su carretilla llevaba una maleta repleta de “geografía poética” y nos preguntó de dónde veníamos, le respondimos que de Bogotá y Medellín y al instante, empezó a leernos poemas escritos por él de cada una de las ciudades. Lo increíble, es que él nunca había salido de Cuba, pero con las historias de los turistas y sus propias investigaciones, construyó todo un entramado de mundos imaginarios y no se le escapaba ningún rincón del planeta. Quedamos embelesados con tan prodigioso don.

Abrumados y llorando de la emoción, Luis Martínez “el poeta de la carretilla” nos dedica una décima que escribió en cuestión de segundos. Un largo silencio se apoderó de nosotros mientras lo veíamos marcharse entre las calles empedradas.                  

DÍAS 6, 7 Y 8 ¡CIENFUEGOS!

De regreso a La Habana, recorrimos otro bello pueblo llamado  Cienfuegos, que nos sorprendió con sus casitas de colores y sus inmensos cañaverales. Allí termina este viaje de ensueño.

Cuba, la magia de un país donde el pasado nunca se aleja mucho, donde se afloran las emociones más bellas de amigos que te enseñan a amar la vida, a estar siempre presente, a cantar, sonreír, abrazar y bailar pese a todo y a mirar siempre de manera apreciativa a los ojos del otro.

Cuba, nos enseñó que es posible que el corazón viaje en una carretilla por todo el mundo, haciendo que abunde la belleza en cada acto.

¡Gratitud infinita a esta isla de encanto, a su gente y a mi gente que hizo de ese viaje la mejor aventura. !


¡OJO AL DATO! Presupuesto para viajar a CUBA

Con 2 millones y medio por persona, recorrimos Cuba por 8 días, compramos los tiquetes en Wingo, los hospedajes con AirBnb y comimos en los lugares donde comen los lugareños.


Artículo escrito por: Laura Yepes: Psicóloga, magíster en Educación y Desarrollo Humano. Actualmente es profe de Universidad y continúa en el campo social.

Mil Viajeros

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