Ella es Luisa Gutiérrez. Una Arquitecta que está de intercambio en España. Aquí nos cuenta una experiencia soñada: un viaje por Europa con Melissa y Sara, sus amigas de toda la vida.

Por el mundo

Porque juntas es mejor

Domingo como de costumbre, con vino y Sabina escribo mejor, con felicidad en el alma me salen las palabras… podre plasmar aquí mucho pero no alcanzaré a describir ese inframundo europeo que nos acogió, día uno, día tres, día 10… muchos días felices, que en un abrir y cerrar de ojos se convirtieron en días pasados, pero por pasados que sean…días inolvidables que hoy me hacen querer escribir.

Septiembre 2017:

Luego de varias conversaciones trascendentales, concluyo con Meli que si se dan las cosas podría caber la posibilidad de visitarme… Uno siempre sueña viajes con amigos, siempre los ve lejos, y cuando cumple el primero lo deja marcado de una manera sin igual, pero era absolutamente pretensioso pensarlo, pensar en Europa, cuando nuestro viaje anterior no había pasado los límites nacionales… Era algo así como atentar contra la tradición de ir escalando ” hola, este año no iba a hacer nada pero me dio por irme a Madrid”… cosas fueron pasando, y la idea se quedó ahí. Era como un veremos pendiente, total, yo apenas había llegado, y aún quedaba tiempo para definirlo.

 

Noviembre 2017:

Simplemente por curiosear, entré a kayak y busque tiquetes Medellín, con destino a Madrid… Me parecía imposible lo que veía, cerré la página, volví a abrirla, la abrí desde el cel, apague, prendí el pc.. De nuevo busqué… Desconfié… Pensé en un hacker… Puse las fechas una y otra vez… Eran mis 9 am, por lo tanto las 3 am de Melisa, tenía que gritar, correr, emocionarme, me salían letreros, ni sabía que hacer…. El precio de esos tiquetes era ridículo, capaz viajaría en burro, no sé, pero finalmente, con tiquetes de menos de un millón de pesos ida y vuelta, no sólo venía en camino Melisa…. Pues yo no dude en expandir semejante promoción a la que se sumó Sara…Y entre la desconfianza de ser tumbadas, la felicidad de que fuera cierto, la incertidumbre de que algo pasara y la emoción de pensarlo…. Los tiquetes fueron comprados y días después, en mi celular, un grupo llamado Eurotrip, en el que no pararon de sumarse fotos de inspiración, planes, balances, compras, cuentas, sueños, lugares entre otros…

Todo podía pasar, pero ya estaban ahí, y el abrazo lo valió todo

Los meses pasaron… Las actividades académicas aumentaron, sabíamos que no era un buen momento y sin embargo el día llegó… mis chicas al fin venían en camino… tenía mucha ansiedad, fui de compras, cambie las sabanas, lavé toallas, pensé que cocinarles (para que probaran mis nuevas y deliciosas recetas)… pasé haciendo una fuerza infinita, ese tiquete barato no iba a dejarme tranquila hasta no verlas…. Todo podía pasar, pero luego de ser sospechosas ante inmigración, ser requisadas hasta lo más profundo, señaladas de “muñecas de la mafia” como las llamé todo el paseo y vigiladas hasta el último paso del aeropuerto, estaban ahí, y el abrazo lo valió todo! Eso de encontrarse en un abrazo luego de meses, con personas que para ti son familia, vida, alegría, historia y recuerdos, reconstruye, recarga…Te hace recordar que los días aunque pasan, no pesan y el amor verdadero se encuentra ahí, en esas personas que llevan mucho de ti…

Tenía preparada la agenda para ellas… los primeros días madrileños no podía acompañarlas. Tracé las rutas, tabla de Excel, con juicio arme cada uno de sus planes. Sentía preocupación como si fueran un par de bebés, estaba en clase pensando donde estarían y ellas… siguiendo la ruta, algunas veces creando las suyas, perdidas, saliendo el televisión, con frío, comiendo dulces, tomando fotos, montando en metro, disfrutaron sus primeros días.

Segovia, España

Frío, mucho frío, chubascos (como quiso llamarle Sara a los fuertes vientos) que nos hacían caminar más rápido, “ventarrones” daña paraguas, churros con chocolate espeso, un bebé pizza que nos encarto todo el día, despistes Luisudos como de costumbre y lugares muy bellos nos dejan de Segovia un bonito recuerdo…. Pueblito divino cerca a Madrid, donde Melisa, como bien lo ha dicho, ha descubierto que el frío no es mental… Sara ha decidido que es mejor andar con una botella de agua 2 litros que una personal y Luisa, ha cometido una de sus famosas Luisadas… Enterarse 5 minutos y muchas cuadras más tarde que nada le pesaba en su espalda… Que el bolso, había quedado en el lugar de churros calientes con chocolate (descubrimiento importante y estomacalmente complejo)…. Y así, se van escribiendo los primeros recuerdos de la bonita aventura de tenerlas aquí!

Volvemos a casa, maletas que empacar, kilos que pesar… Nos esperaba el computador para estudiar, y Barcelona al otro día…. Para mí, allí empezaba la aventura!

Sábado, Madrid - Barcelona:

No debía estar montada en un avión hacia Barcelona, no debía estar recorriendo ciudades cuando tenía una agenda académica tan apretada. Iba con nervios, preocupada, pero con el “después Miro que hago”, una horita llena de turbulencia, un vuelo bastante movido y acalorado, un par de sustos donde me pegue del ” Diosito, llévanos con bien” y una mujer de procedencia India a mi lado, mencionando a sus dioses, hablando un poco extraño y teniendo con fuerza la mano de que supongo era su esposo…. La que codeaba con la mía la apretaba bastante fuerte… Me hizo sentir susto por un instante y yo solo apretaba los ojos… Esto suena como si hubiera sido trágico, pero Melisa y Sara, estuvieron dormidas desde antes de que arrancará el avión. Así que no lo fue.

Barcelona nos recibió con lluvia, mucha lluvia y frío, luego de la eterna espera de aeropuerto por una aerolínea poco eficiente, salimos a recorrer las estrechas callecitas del barrio gótico, muy muy gótico a esa hora… Baile muy latino, cerveza, mucha cerveza, escenas exóticas y una hora que nos fue robada por el cambio al horario de verano, entre otros sucesos hicieron de esa e primera noche una muy buena noche, propia para aterrizar en esa espectacular ciudad….

De esa bella ciudad nos quedan las maravillas de Gaudí, que encantan a cualquier espectador, odontóloga, abogada, arquitecta… Todas idiotizadas con semejante capacidad de crear… nos queda una ciudad de más mezcla, entre lo latinudo de la gente y lo europeo de la arquitectura, las calles estrechas llenas de colorcito, la deliciosa comida y el “cerveza beer” de la playa Barceloneta… No hay que desesperarse y pensar en la del masaje, el mango y la trenza en Coveñas… pues sí, lejos muy lejos de allí, en Barcelona, está el cerveza beer, cerveza beer…! Y como cualquier tontería se vuelve experiencia, de ahora en adelante, la respuesta a todo fue” cerveza beer”.

Llegamos a París

¡Ay ciudad bonita! Ni el frío nos alejó de ahí, de la vista más bonita, de la única obra que no me ha defraudado por su escala (todo, siempre me lo imagino enorme, cuando lo conozco digo enserio?) pero ella no, la torre estaba en frente. Creo que cumplir sueños es muy bonito, y aunque sea un sueño trillado y cliché, no deja de ser un anhelo que viene de pelis, libros, revistas, fotos, etc… Y cumplirlos juntas, será de las cosas que no se borraran de nuestra historia. La vida es más bonita cuando puedes compartir esas alegrías con alguien…

Y si bien, he escrito sobre lo bonito y divertido que es viajar sola, igualmente hacerlo con personas de tu corazón no tiene precio… Así que en frente de ella (de la torre Eiffel), con vino comprado a un “cerveza beer” de esos vinos que en el parque del poblado deben valer 5 mil, brindamos una y otra vez, celebramos estar ahí, temblamos de frío, tomamos fotos con los dedos paralizados, posamos, nos fuimos, volvimos! Es increíble pero no te cansas.

De París, nos traemos el espectáculo de sus fachadas, la feura de sus estaciones de metro, la delicia de los crepes con Nutella en la calle, uno, dos, tres… Hasta dar con el más delicioso. Chubascos fuertes y días soleados, caminatas y más caminatas…. Muchos pasos por día, muchas fotos y mucha alegría…

De este viaje, quedan experiencias bonitas

 

Charlas largas, risas eternas, kilos subidos de comer, y kilos rebajados de caminar… Melisa entretenida en las conversaciones de metro en otros idiomas, pocas perdidas, mucho vino, brindis, una y otra vez, foto con retrato, foto desprevenida, foto para ME odontología, foto con el palo, invasión asiática, arepas venezolanas, Diplomado en “como empacar maleta y quitarle kilos”, manos congeladas, master en “sonarse los mocos como españoles”, estómagos pesaditos, preocupación académica, y lugares espectaculares, Iglesias, parques, cafecitos, Melisa y sus ganas de ponerse la chaqueta de jean, los termos iguales que jamás cupieron en los bolsos, los zapatos inundados cada que llovía, la atracada y desbaratada de sombrillas baratas….

Darnos cuenta que pueden pasar meses pero seguimos ahí. Meses sin compartir pero vernos y como si solo hubieran pasado días. Juntarnos vuelve a ser especial… ver que pueden cambiar cosas en cada una, que distamos en algunas opiniones, que soñamos cosas muy distintas, distintas pero tan parecidas… que siempre hay una esencia que nos mantendrá unidas hasta viejitas!

Bonito fue vivir esto juntas… ser guía turística y máster chef (cuando no daban un peso por mis creaciones culinarias), ser anfitriona de ese par, que al irse dejaron en casa mucho mucho silencio, un vacío gigante y un par de fotos bonitas pegadas en mi pared. TODO, VALIÓ LA PENA!!!

Viajar, viajar, y seguir viajando, porque de cada paso dado y cada día por fuera, se alimenta el alma!

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